Acceder a la primera vivienda en 2026 sigue siendo un reto, pero los menores de 35 años cuentan con productos específicos diseñados para facilitar la entrada al mercado inmobiliario.
Mientras que la norma general es financiar el 80% del valor de tasación, muchos bancos ofrecen a los jóvenes hasta el 95% de financiación, apoyados en ocasiones por avales públicos (como los del ICO). Esto reduce drásticamente el ahorro previo necesario para comprar.
Al tener más vida laboral por delante, las entidades permiten hipotecas a 35 o incluso 40 años. Esto reduce la cuota mensual, aunque es importante recordar que a mayor plazo, más intereses totales acabarás pagando al banco.
Dependiendo de tu comunidad autónoma, los jóvenes pueden disfrutar de tipos reducidos en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), pasando del 10% habitual a cifras cercanas al 5% o 3%. Esto supone un ahorro directo de miles de euros en los gastos de formalización.